Al reanudar mi blog, me siento en la obligación de relatar los eventos que me han mantenido alejado por los últimos meses. Más que dar explicaciones o excusarme, me impulsa la necesidad de contar una experiencia de vida que me ha dejado importantes lecciones.
Mi historia comienza a inicios de Noviembre de 2014, cuando decidí renunciar a la posición que tenía en ese entonces como Director de Desarrollo en una empresa norteamericana a pesar de no tener otro empleo asegurado. Creo innecesario (además de poco profesional) elaborar en los detalles que me llevaron a tomar una de las decisiones más difíciles de mi vida, por tanto me limitaré a decir que lo hice por una cuestión de principios.